La mayoría de los Profesionales Naturópatas hace tiempo que dejamos de quejarnos y decidimos cambiar la queja estéril e inútil por la actitud proactiva

La Naturopatía tiene un largo pasado pero una historia reciente, sus protocolos y fundamentos científicos enraízan en siglos de observación, análisis y experiencia desde la antigüedad. Todo este conocimiento y práctica profesional se encuentra en la base de una disciplina hoy consolidada como Ciencia y Profesión, de la que estamos orgullo@s ya que en los últimos años la Naturopatía ha dado pasos de gigante en cuanto a su afianzamiento social y calidad de los Servicios Profesionales de Naturopatía.

Aunque, no por ello, tenemos que seguir proyectando la Profesión Naturopática ante al sociedad, acercando más y mejor los Servicios Profesionales de Naturopatía como una garantía frente, entre otras cosas, a la competencia desleal.

Y para seguir en este línea profesionalidad y profesionalismo Naturopático, nos haremos algunas preguntas, que quizás estén en la raíz de esa falta reconocimiento definitivo de la Profesión Naturopática.

  • ¿qué imagen tenemos de nosotros mismos como profesión? 
  • ¿realmente nos sentimos parte de una profesión?

La mayoría de los Profesionales Naturópatas hace tiempo que dejamos de quejarnos y decidimos cambiar la queja estéril e inútil por la actitud proactiva de querer conseguir algo más, comenzando una lucha a título individual o integrados en una organización colectiva como es la Organización Colegial Naturopática, encaminada al avance basado en hechos y no en palabras. A éstos Profesionales Naturópatas que iniciaron la lucha por el reconocimiento profesional, hay que reconocerles en la mayoría de los casos, que ni tan siquiera las críticas más demoledoras (las que provienen de dentro, de los tuyos) sobre esa actitud, hicieron o han hecho cesar sus intentos por mejorar no sólo como profesionales, sino por el progreso de la PROFESIÓN NATUROPATICA.

La acción, conjunta y decidida, serena, inteligente, habilidosa, humilde, pero potente al declarar cuál es la posición de la PROFESIÓN NATUROPÁTICA ante los demás, propios y extraños, cuál es la imagen de nuestra profesión, la suma de de todos nuestros esfuerzos por ser valorados por los demás. Y llegados a este punto, hacemos la tercera pregunta: “¿realmente nos hacemos valer?” Que cada uno analice cuál ha sido su granito de arena en la construcción de la Ciencia y PROFESIÓN NAUROPÁTICA y la responda.

Podemos y debemos sentirnos orgullos@ de nuestra Organización Colegial Naturopática, y estar dispuesto a contribuir en su crecimiento mediante nuestro compromiso directo. Porque nuestra pertenencia a la Organización Colegial Naturopática hace a nuestro colectivo sólido y solidario, con conciencia de grupo. Tras ello subyace el objeto fundamental que nos guía en nuestra conciencia corporativa de pertenencia a la Organización Colegial Naturopática: ¿Quién mejor que nosotros mismos, los PROFESIONALES NATUROPATAS, para defender y mejorar nuestros intereses?.