Para ejercer la Profesión de Naturópata la persona debe poseer los conocimientos teóricos y prácticos propios de la misma

Una profesión fuerte es aquella en la que sus profesionales poseen los conocimientos, las habilidades y las actitudes necesarias para su ejercicio cualificado y de verdadera excelencia. Y este anhelo pasa, por la existencia de mecanismos que hagan posible esa regulación y autorregulación.

 Desde la autorregulación responsable realizada por la Organización Colegial Naturopática entendemos que para ejercer la Profesión de Naturópata la persona debe poseer los conocimientos teóricos y prácticos propios de la misma, y obrar con la previsión y diligencia necesaria con ajuste a reglas y métodos pertinentes. Por tanto, consideramos ejercicio profesional de la Naturopatía a la prestación personal de un servicio que suponga, requiera o comprometa la aplicación de conocimientos propios de esta disciplina.

 La profesión Naturopática y sus distintas especialidades está en un momento de reconocimiento social y expansión profesional que se debe sobre todo a la mejora de calidad asistencial que estamos impulsando, desde la Organización Colegial Naturopática, mediante los documentos de autorregulación profesional como son el Estatuto Profesional, el Código Deontológico, los Estándares de Calidad, el Plan de Ordenación General del Sistema Educativo de la Naturopatía, entre otros

Por lo que nuevamente dejamos constancia de la importancia que representa nuestra profesión en la sociedad actual. Por ello demandamos que se nos permita desarrollar nuestro trabajo en aquellas esferas y ámbitos para los que estamos cualificados y, de paso, erradiquemos la injerencia que estamos sufriendo por parte de otros profesionales y no profesionales que asumen nuestras funciones, además de las suyas propias. Cada área requiere un profesional específico al frente de la misma.