El Reduccionismo, Enfoque Multinivel y el Papel de los Enfoques y Métodos Generales del Conocimiento Científico en Naturopatía II

“Usa el método científico: probando varias veces, llegarás a la verdad”.Marco Tulio Cicerón (106 a.C-43 a.C).

Un Enfoque Histórico-Genético del Surgimiento del Reduccionismo. 
En el curso del desarrollo de las ciencias naturales, como de toda la ciencia en general, se manifiestan dos tendencias con carácter contradictorio, las cuales aparecen en la historia de distinta manera en sus distintas etapas: una de las tendencias se caracteriza por la integración de los conocimientos (unificación en un sistema general, descubrimiento de sus interconexiones); la otra, se dirige a la diferenciación de los conocimientos (ramificación posterior, separación de unas ramas del conocimiento de otras) (Kedrov, 1974; Mateo, 1986).

En las distintas etapas históricas predomina una sobre la otra. En la primera etapa (Antigua Grecia) no existe diferenciación de las ciencias o esta diferenciación se encuentra en estado embrionario. En este período no se marcó aún la tendencia a la diferenciación, y tampoco se desarrollo el proceso inverso (integración). Entre estas dos tendencias existe la misma correlación que entre análisis y síntesis; la síntesis surge y se hace posible en forma posterior al análisis del objeto de estudio.

La segunda etapa en el desarrollo del conocimiento se caracteriza por el proceso de diferenciación de las ciencias el cual se manifiesta claramente en la época de Renacimiento. Dicha diferenciación tiene como causas las necesidades crecientes de la técnica y de la producción. Las ciencias en esta época se caracterizan por el predominio del método analítico unilateral de investigación de los objetos. Pero en la medida de que esta desmembración de la naturaleza para su estudio se acentuaba, al mismo tiempo, se reforzaba la opinión de que el análisis era el problema final de la investigación en la naturaleza. Se absolutizaba este método y todas aquellas consecuencias que él producía. Sin embargo, este método en su tiempo tenía carácter progresivo porque permitía conocer las leyes específicas de cada objeto de estudio sin lo cual el cuadro de la naturaleza quedaba poco claro. Pero, como resultado de la práctica secular de los naturalistas, se creó una sólida tradición: “fijar rupturas absolutas y límites rígidos entre los distintos fenómenos de la naturaleza” (Kedrov, 1974).

En la tercera etapa, que se prolonga hasta hoy, la posterior diferenciación de las ciencias se transforma en la premisa y el componente de la integración. El proceso de la ciencia en la actualidad aparece como la realización de la unidad interna de las tendencias opuestas, al mismo tiempo, cada una de estas tendencias aparece sólo como uno de los lados de un proceso único de desarrollo del conocimiento científico. Por tanto, el surgimiento y diferenciación de las ciencias crea la necesidad de una visión integradora de los conocimientos diversos adquiridos en los distintos momentos de esta etapa.

Las tres etapas antes descritas constituyen el marco general que nos permite comprender el surgimiento de los métodos de análisis y síntesis y la dialéctica asociada al predominio de uno u otro en la investigación científica, así como la necesidad de este predominio en cada etapa analizada. Desde luego, estos no son los únicos métodos que fueron utilizados por los generadores de conocimientos, pero son los que explican mejor la aparición del reduccionismo en la ciencia. De este modo, el surgimiento y diferenciación de las ciencias empíricas y de las técnicas aplicadas, crea la necesidad de una visión integradora de los conocimientos logrados. Aún más, esta integración es necesaria, toda vez que en el desarrollo de este conocimiento se ha enfatizado el método analítico (Mateo, 1986). Este proceso de diferenciación afecta incluso al interior de una misma ciencia.

Bibliografía

  • Arnold, M; Osorio. F (1998) Introducción a los Conceptos Básicos de la Teoría General de los Sistemas. Cinta de Moebio (revista electrónica). Nº 3.
  • Arnold, M; Rodríguez, D (1990) Crisis y Cambios en la Ciencia Social Contemporánea. Revista Estudios Sociales (CPU). Santiago. Nº 5.
  • Alexandrov, A.D (1964) Matemática. Enciclopedia Filosófica. T.III. Edit. Sovietskaia Enziklopedia. Moscú.
  • Ayala, F.J; Dobzhansky, T (1974) Estudios sobre la filosofía de la biología. Edit. Ariel. Barcelona.
  • Bar, A (2000) Una tipología de Métodos Generales desde una Perspectiva Sistémica. Cinta de Moebio (revista electrónica). Nº 7.
  • Bazhenov, LB (1989) El reduccionismo en el conocimiento científico. Problemas de Organización de la Ciencia. ACC. 2(180): 1-18.
  • Bertalanffy, L (1995) Teoría General de los Sistemas. Fondo de Cultura Económica. México.
  • Bertalanffy, L; Ross, W; Weinberg, G.M y otros (1987) Tendencias en la teoría general de los sistemas. Edit. “Alianza Universidad”. Madrid.
  • Blauberg, I.V; Iudin, E.G (1972) Establecimiento y esencia del enfoque sistémico. Edit. Naúka. Moscú.
  • Borzsenkov, V.G; Severtsov, A.S (1980) Teoreticheskaia Biologuiia: razmyshlieniia priiiedmiete. MIR. Moscú.
  • Collins, F.S (1999) Medical and Societal Consequences of the Human Genome Project. The new England Journal of medicine 341 (1): 28-37.
  • Chepikov, M.G (1975) La integración de la Ciencia. Edit. Naúka. Moscú.
  • Díaz, V.P (1986) Marco Teórico-Conceptual para un sistema de Investigaciones Científicas. Consultoría al Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) de Chile. Documento no publicado.
  • Díaz, V.P (2000a) Marco Teórico-Conceptual para un Sistema de Investigaciones Científicas. I. Papel de la Teoría y el Enfoque Sistémico en la Ciencia Contemporánea. Revista Universidades (UDUAL-UNAM) 20: 35-43.
  • Díaz, V.P (2000b) Marco Teórico-Conceptual para un Sistema de Investigaciones Científicas. II. El concepto de Potencial Científico. Revista Universidades (UDUAL-UNAM) 20: 43-51.
  • Eccles, J.C (1992) La evolución del cerebro: creación de la conciencia. Edit. Labor. Buenos Aires.
  • Frolov, I.T (1975) El progreso de la ciencia y el futuro del hombre. Edit. MIR. Moscú.
  • García, R (1970) Conceptos básicos para el estudio de sistemas complejos. Edit. Siglo XXI. México.
  • Gott, V.S ; Ursul A.D (1976) La certidumbre y la incertidumbre: categorías del conocimiento científico. Edit Snanie. Moscú.
  • Johansen, O (1995) Introducción a la teoría general de los sistemas. Edit. Limusa. Buenos Aires.
  • Kedrov, B.M (1974) Clasificación de las Ciencias. Tomo I. Editorial Ciencias Sociales. La Habana.
  • Kedrov, B.M (1968) “Marx y la unidad de las ciencias naturales y sociales”. Voprosi Filosofii. 5: 1-10.
  • Mateo, J (1986) Tipos Históricos de la Unidad del Conocimiento Científico. Editorial Ciencias Sociales. La Habana.
  • Omelianovsky, M.E (1981) La Dialéctica y los Métodos Científicos Generales de Investigación. T. I. Edit. Ciencias Sociales. La Habana.
  • Orudzhev, Z.M (1978) La dialéctica como sistema. Edit. Ciencias Sociales. Ciudad de la Habana.
  • Pérez, R (1999) Acerca de Minerva. Capítulo XI: El Reduccionismo Científico. Primera Edición. Fondo de Cultura Económica. México.
  • Rosental, M; Iudin, P (1984) Diccionario Filosófico. Editora Política. La Habana.
  • Ricci, R (1999) Acerca de una Epistemología Integradora. Cinta de Moebio (revista electrónica). Nº 5.
  • Tolstyj, V.I (1989) La Producción Espiritual. Edit. Ciencias Sociales. La Habana.
  • Ukraítsev, B.S (1973) El vínculo entre las ciencias naturales y sociales en el conocimiento científico. Síntesis del Conocimiento Contemporáneo. Edit. MIR. Moscú.
  • Valenzuela, C.Y (2000) “Verso un Etica Scientifica. Il problema degli enbrioni congelati” Conferencia. 27 de Noviembre de 2000. Almo Collegio Borromeo, Pavia, Italia.
  • Vernadski, V.I (1974) De la herencia filosófica. Voprosi Filosoffi 12: 107-115.
  • Volkenshtein, M.B (1975) Biofísica Molecular. MIR. Moscú.
  • http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/moebio/11/diaz.htm
Etiquetas: