El Lenguaje Científico en Naturopatía

“El científico encuentra su recompensa en lo que Henri Poincare llama el placer de la comprensión, y no en las posibilidades de aplicación que cualquier descubrimiento pueda conllevar”. (Albert Einstein). Para comenzar con el artículo debemos definir antes, qué es el lenguaje científico.El lenguaje científico (o lengua científica) es el estilo de lengua usado en obras científicas.

Una misma lengua no se emplea siempre igual. Hay circunstancias que hacen que aparezcan rasgos especiales, siendo la misma lengua. Cuando esas peculiaridades están motivadas por el tema del que se trata, hablamos de lenguajes especiales (lenguaje humanístico, lenguaje técnico, etcétera). Cada área del saber exige expresiones y rasgos de estilo propios, esto mismo ocurre en Naturopatía.

Una de las áreas de saber que exige utilizar el lenguaje con particularidades especiales es la ciencia, en general, si bien cada rama científica tiene sus particularidades (biología, Naturopatía, tecnología, medicina, matemáticas, lingüística, etcétera). A pesar de esas diferencias particulares, hay unas características generales de uso del lenguaje en textos científico-técnicos.

Cuando un científico o un técnico habla o escribe sobre su área de conocimiento no usa una lengua distinta de la que emplea cuando habla de asuntos cotidianos. La diferencia está en que, al expresarse en el modo propio de su ciencia o su técnica, utiliza, entre otras cosas, términos específicos de la materia de la que habla y, también, con frecuencia, términos de la lengua ordinaria con un sentido especial cuyos significados vienen exigidos por la materia tratada. El rasgo léxico especial de los textos científicos y técnicos, es la terminología, es decir, las palabras de significado propio de una rama del saber, de ahí la importancia de toda ciencia de mantener su propio lenguaje para enriquecerla.

En esta variedad de uso no tienen cabida ni los sentimientos ni la mera opinión personal, por lo cual todo rasgo subjetivo está ausente y no hay connotación. La ciencia y la técnica necesitan de un objetividad extrema y de un lenguaje que evite toda posible ambigüedad. De ahí la necesidad de claridad y precisión expresivas, para evitar confusiones en la comprensión de lo que se dice.

De todo ello podemos extraer algunas características lingüísticas que son comunes al lenguaje de cualquier ciencia. Entre otras:

1) Los temas de expresión son expositivos y argumentativos. Nadie espera encontrar en un texto científico algo así:

Disculpa.¡ querido amigo!. Sumar, en nuestras queridísimas matemáticas, no es meramente acumular. ¡Qué placer más grande produce usar las palabras en su sentido apropiado!

En la medida en que la finalidad fundamental de un texto científico o técnico es la de informar sobre un área del saber, la función fundamental es la referencial (o representativa).

2 más 2 son 4, igual que 2 por 2. Pero las propiedades de la suma son diferentes a las propiedades de la multiplicación.

Dado que, con frecuencia, en los textos científicos y técnicos se explica la propia terminología específica que se emplea, es frecuente la función metalingüística.

Vamos a llamar “salutante” a cualquier persona que venga a solicitar nuestros servicios a la consulta de Naturopatía.

Desde el punto de vista léxico, el signo lingüístico (terminología) es denotativo, monosémico y unívoco, por exigencias de la objetividad y para evitar la ambigüedad en la exacta comprensión del contenido. Son palabras propias de cada especialidad que menudo no recogen los diccionarios generales, incluyendo el DRAE.

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