El Criterio Naturopático en el tratado Sobre el Régimen – Peri diaites, De victu- (Corpus Hipocraticum) (2)

ANTECEDENTES DE SOBRE EL REGIMEN

El autor reconoce que muchos otros antecesores escribieron sobre diaitia. Pero con cierto orgullo, carente de modestia, afirma que ha subsanado las equivocaciones de sus predecesores y que el ha expuesto la doctrina regimental a fondo. Pero en realidad, si nos fijamos en el epilogo del tratado, su descubrimiento se extiende a la totalidad de su obra, pues acaba diciendo: “aqui queda descubierta por mi el régimen, en la medida que puede descubrirla quien es humano, con la ayuda de los dioses”. No es la primera vez que se menciona a los dioses y a los espíritus apotropaicos que alejan los males. Muestra su credo.

Al desaparecer Pitágoras, sus discípulos, aunque dispersos, continuaron la doctrina del maestro. Quizás el mas destacado sea Alcmeón de Crotona. Los estudios de Alcmeon sobre el régimen, tienen carácter espistémico, al menos para su tiempo. En algunos de los fragmentos que se conservan de Alcmeón podemos ver reflejadas algunos de las ideas del autor de Sobe Régimen. La salud, preconiza Alcmeon,reside en el equilibrio de las cualidades: “de lo humedo, lo seco, lo frio, calido, etc. Pero el predominio de uno de estos elementos sobre los medas provoca la enfermedad, la supremacia de uno de estos factores es destructiva, la discrasia se presenta, a veces, por causas internas, tales como el exceso de calor o frio, otras veces por causas externas,por ejemplo, el exceso o falta de alimento. A veces surge por humedad”. Esto nos evoca los conceptos de Sobre Régimen como repleción, exceso de alimentos o vacuidad, de ejercicios. La influencia en mayor o menor grado se puede detectar en otros autores pitagoricos como Heraclito, Empedocles, Anaxagoras, Arquelao, etc.

De acuerdo con los fundadores de la gimnastica salutógena, esta se puede definir como una disciplina que estudia la naturaleza, condiciones y fines de la practica de los ejercicios físicos que favorecen el buen desarrollo y fortaleza del cuerpo, conserva la salud y recupera la salud.

Según Galeno, la gimnástica salutógena tiene su origen en el mismo Asclepio, que es tanto como decir, desde los primeros balbuceos de la gimnástica en general. La gimnástica general es tan antigua en Grecia como sus primeros pobladores.

Las competiciones deportivas que relata la Iliada con motivo de los funerales de Patroclo nos dan ya una idea de su antigüedad. Ahora bien, la evolución de la gimnasia a lo largo del tiempo dio lugar en Grecia a varias modalidades, de acuerdo con sus fines y efectos. Asi, había una gimnástica bélica o militar, la atlética, la recreativa, sobre la que Platón decía: “de todos los esparcimientos el primero por excelencia es la gimnasia. La gimnástica higiénica y finalmente, la gimnástica curativa. Esta es debida a la evolución y maduración de la gimnástica higiénica”.

Parte de la tradición considera a Pródico, un sofista contemporáneo de Socrates, el primero que observo la intima relación entre ciertos ejercicios físicos y la salud de quienes los practicaban. Al parecer, Pródico ideo un sistema de ejercicios que mas tarde seria perfeccionado por Hipocrates y otros seguidores. Los principales ejercicios propuestos por Pródico consistían en carreras, saltos, natación y lucha. La lucha la admitía también Platón con la condición de que fuera de movimientos moderados y mitigados.

En la gimnástica salutógena, en general, se excluían los ejercicios violentos.

El autor de Sobre Régimen, pone una condición a quienes escriben sobre el régimen. Dice textualmente: “Afirmo que quien pretende componer acertadamente un escrito sobre dieta humana debe, antes que nada, reconocer y discernir la naturaleza del hombre en general”. Pues bien, por lo que concierne a Prodico, consta por Galeno y Cicerón que a Prodico se le adjudicaba el haber escrito un libro sobre la naturaleza del hombre.

El conocimiento de Prodico sobre la fenomenología celeste esta atestiguado en Aristofanes, que dice: “a ningún otro de los que actualmente cavilan sobre las cosas del cielo prestaríamos atención, excepto a Prodico. A el por su sabiduría y sus opiniones”.

Platon siempre defendía ejercicios físicos moderados y mitigados. No es la única vez que Platon arremete contra los métodos de Herodico de Selimbria. A este censura Platon al parecer por haber recetado a un enfermo un paseo hasta Megara, a unas 7 leguas (unos 40 Km.) desde donde estaba y regresar inmediatamente.

Sin embargo en el texto de Platón llama la atención que mencione a Herodico de Selimbria como pedotriba. Esto ha podido crear cierta confusión. Todos los testimonios antiguos menos el de Platón coinciden en que Heródico no solo era un gimnasta, sino también saludador. El mismo Platón, tanto en las Leyes como en la República equipara en conocimiento al gimnasta con el sanador. Que en el gimnasio había muchos sanadoress y que gran parte de los gimnastas lo eran, en opinión de Mercurial. Platón extiende también el titulo de pedotriba a Icco de Tarento, del que hablaremos, otro gimnasta y sanador. Probablemente Platón quiere despreciar o rebajar a estos dos grandes defensores de la gimnástica sanadora llamándoles pedotribas. El concepto gimnasta difiere mucho de nuestro concepto actual. Al parecer era un científico de las artes gimnásticas, y ocupaba un alto cargo en el gimnasio, solo estaba por encima de este el gimnasiarca.

Pero, .quienes eran los pedotribas? Eran individuos, según Galeno, reclutados de entre la gente ruda e ignorante. Eran los ayudantes, mozos o prácticos del gimnasta, que hacían los ejercicios que el gimnasta les preparaba y les ordenaba ante los jóvenes que acudían a aprender los ejercicios. El pedotriba desconoce la naturaleza del ejercicio que realiza ante los alumnos, e ignora los efectos de los ejercicios. Mercurial da por buena la explicación de Galeno sobre la personalidad y función del pedotriba. Esta actitud de Platón contra Heródico la traslada contra Icco de Tarento. Icco, según la mayoría de testimonios fue el verdadero fundador de la gimnastica sanadora. Icco según algunos comentaristas, mas que introducir la gimnástica en la salud, a la inversa, introdujo la salud en la gimnástica. Era naturópata y gimnasta, que obtuvo un premio en la 67 Olimpiada, según Esteban de Bizancio.

Platón presenta a los dos presuntos fundadores, Heródico e Icco como filósofos. Icco pertenecía al circulo pitagórico y su sistema higiénico, tanto respecto a los ejercicios, como a los alimentos era moderado, incluso frugal. Tanto es así que se hizo famosa la frase popular “comida de Icco” para indicar una comida moderada y frugal.

Platón menciona a Icco con cierta sorna. “Ahora bien, digo yo que la sofistica es un arte antiguo y aquellos hombres de otros tiempos que la practicaban, le dieron aspecto de atletismo con Icco de Tarento y Herodico de Selimbria”. Todo parece indicar que la gimnástica sanadora fue iniciada conjuntamente por Heródico de Selimbria e Icco de Tarento.

El catalogo de recomendaciones de ejercicios es amplio y variado. Entre los ejercicios mas naturales y saludables se recomienda el paseo. El nombre de Apoterapia se refiere a todo lo relativo a los paseos, sus efectos saludables, etc. En realidad, el paseo es el ejercicio estrella. En segundo lugar en importancia se recomiendan las carreras en sus diversas modalidades: cortas, largas, rápidas, de fondo, circulares, etc. Mercurial se ocupa de las carreras en el capitulo XX de su obra. En general las carreras se llevaban a cabo en los gimnasios pero también en los campos y en otros muchos lugares. Las había también nocturnas.

Platón coloca las carreras entre los ejercicios mas favorables a la salud y las recomienda para niños, mujeres y ancianos. Luciano, en su Anacarsis, pone en la boca de Solón: “enseñemos a nuestros jóvenes a correr bien”.

Otro ejercicio considerado de múltiples beneficios para la salud es la lucha. Nos referimos a la lucha que recoge la gimnástica saludable, no la bélica ni la atlética, sino la que quiere Platón, de movimientos moderados y mitigados, la que excluye acciones violentas. .

El ejercicio del baño y la natación esta también empleado en la gimnástica salutógena. Se recomienda el baño frío, o caliente y de vapor según los casos. Ligado a los baños había todo un conjunto de elementos, como masajes, unciones, fricciones y aceites de los que se encargaban los llamados aliptas.

Un ejercicio no tan frecuente como los anteriores, pero de gran eficacia para la salud era el salto. La saltatoria comprendía varias formas de saltos. De su eficacia se ocuparon también Hipocrates, Ateneo y Galeno. Mercurial lo trata en la pagina 11 de su obra.

Por ultimo, cabe destacar también que en Sobre Régimen, los aspectos psicosomáticos de la salud: “siempre que un astro va errante de un lado para otro sin necesidad (en ensueños) es indicio de perturbación causada por la inquietud. A este paciente le conviene relajarse. Que vuelva su alma hacia los espectáculos, sobre todo a los cómicos, y, si no, a lo que más le agrade contemplar”.

La aseolia era un juego para provocar la risa a los espectadores, era una fiesta báquica en que los actores se colocaban una especie de rabo y dando saltos caían sobre sus nalgas y provocaban la risa. Platón, como Mercurial, reconoce el efecto psicológico de la risa.

En el mismo texto,»Sobre el Régimen», encontramos reflexiones que cobran una enorme significación aún en nuestro tiempo:»Los hombres no saben aprovechar las cosas visibles para meditar sobre las invisibles… Las cosas semejantes tienen sus diferencias; los iguales, su desigualdad. Lo que habla, tiene su silencio. La razón, su locura. Cada cosa tiene en sí misma su contrario. La Ley y la Naturaleza, a quienes debemos todo, tan pronto se armonizan como no se armonizan, porque los hombres han imaginado la Ley sin conocerla..».

«El alma humana, que es invisible, se manifiesta en el niño, a medida que crece, por los conocimientos que toma en las cosas visibles. Aprende a juzgar el porvenir por el presente. Distingue la vida y la muerte por las diferencias que encuentra entre las dos… Los alfareros hacen girar su rueda, que no avanza ni retrocede, pero que va, sin embargo, hacia delante y atrás. La rueda imita, en sus revoluciones, el movimiento del universo. Sobre la rueda, los alfareros hacen sus obras de muchas formas, que no se parecen unas a otras. Lo mismo sucede con los hombres y otros animales sobre la superficie de la tierra: todos son llevados por un movimiento circular, mientras cada uno cumple su destino diferente.» («Sobre el Régimen», libro primero).

Referencia:

  1. Laín Entralgo, P. (1970). La medicina hipocrática. Ediciones de la Revista de Occidente. Madrid
  2. Alby, J. C. (2004). La concepción antropológica de la medicina hipocráticaEnfoques, 16(1). 
  3. Toscano, W. (2008). Los ejercicios físicos y la salud en el Corpus Hipocrático. Calidad de Vida y Salud, 1(1).
  4. Durántez, C. (1975). Olimpia y los Juegos Olímpicos antiguos. Pamplona
  5. Marrou, H. I. (1987). Historia de la educación en la antigüedad. Madrid