Una cosa es la formación del Profesional Naturópata en ética y otra el papel de la ética como motor de la formación del Profesional Naturópata

El progreso tecnológico y científico de la sociedad en las últimas décadas se ha acompañado de una conciencia social que presiona hacia la mejora continua de la calidad. La calidad asistencial de los Servicios Profesionales de Naturopatía sólo se puede alcanzar cultivando la dimensión ética, La ética siempre ha estado presente de forma más o menos explícita en la calidad asistencial de los Servicios Profesionales de Naturopatía.

Karl Popper aportó una interpretación del método experimental plenamente asumida por la investigación contemporánea: ante un problema se conjetura una teoría que se somete a confrontación con la experiencia; de ese choque se derivan sucesivas correcciones de la teoría (eliminación del error), generándose un nuevo problema que el investigador someterá de nuevo a este proceso, y así sucesivamente en lo que este autor denominó como una búsqueda sin término (Popper K. Búsqueda sin término: una autobiografía intelectual. Madrid: Tecnos; 1977). Este esquema funciona muy bien para el estudio de variables cuantitativas, es decir, para la adquisición de conocimiento en la ciencia biológica y experimental. Pero a todas luces resulta insuficiente para conocer y entender a las personas, lo cual hace necesario cultivar la aportación de las humanidades. Popper explicaba que el método de la investigación es como una red que en su arrastre va apresando realidades, pero de tal manera que, según los agujeros, la malla atrapará o dejara pasar los peces en función de su tamaño, y los valores éticos no se dejan atrapar por la metodología cuantitativa.

Así pués, una cosa es la formación del Profesional Naturópata en ética (en el tercer curso del Programa Graduado en Naturopatía PGN, se estudia la asignatura de Deontología Profesional) y otra el papel de la ética como motor de la formación del Profesional Naturópata. Son enfoques diferentes, pero interrelacionados. El primero se refiere a la ética académica como disciplina dirigida a estudiar racionalmente las cuestiones que plantea la praxis profesional Naturopática; el segundo, en cambio, se refiere al impulso o talante moral que alimenta la búsqueda de la excelencia profesional de los Servicios Profesionales de Naturopatía.

El esfuerzo por mantener actualizados los conocimientos y habilidades profesionales a través de la Formación Continua y Desarrollo Profesional Naturopático no se puede contemplar separado de las actitudes personales. En igualdad de conocimientos y habilidades, la actitud ética marca una diferencia sustancial en la calidad asistencial de los Servicios Profesionales de Naturopatía.