Área de conocimiento: Tecnología Naturopática o Naturopatía Aplicada: Módulo: Naturopatía Fitocomplementaria – HERBOLOGIA: «Actividad antimutagénica y anticancerígena de los polifenoles del té»

Kuroda, Y., & Hara, Y. (1999). Antimutagenic and anticarcinogenic activity of tea polyphenols. Mutation Research/Reviews in Mutation Research, 436(1), 69-97.

El té es la bebida más popular, consumida por más de dos tercios de la población mundial. El té se procesa de manera diferente en diferentes partes del mundo para dar té verde (20%), negro (78%) o oolong (2%). El té verde se consume principalmente en Japón y China.

Las actividades antimutagénicas y anticancerígenas del té verde son ampliamente examinadas. Los componentes químicos del té verde y negro son polifenoles, que incluyen EC, ECG, EGC, EGCG y TF.

Este artículo revisa los estudios epidemiológicos y experimentales sobre la antimutagenicidad y la anticarcinogénesis de los extractos de té y los polifenoles del té. En Japón, un estudio epidemiológico mostró una relación inversa entre el consumo habitual de té verde y las tasas estandarizadas de mortalidad por cáncer. Algunos estudios de cohorte sobre mujeres profesoras de Chanoyu (ceremonia japonesa del té) también demostraron que su índice de mortalidad, incluidas las muertes causadas por neoplasmas malignos, era sorprendentemente bajo.

La actividad antimutagénica contra diversos mutágenos de extractos de té y polifenoles, incluidos ECG y EGCG, se ha demostrado en sistemas microbianos (Salmonella typhimurium y Escherichia coli), sistemas de células de mamíferos y ensayos en animales in vivo. La actividad anticarcinogénica de los fenoles del té se ha demostrado en animales experimentales tales como ratas y ratones, en tumores transplantables, tumores inducidos por carcinógenos en órganos digestivos, glándulas mamarias, hepatocarcinomas, cánceres de pulmón, tumores de piel, leucemia, promoción de tumores y metástasis.

Los mecanismos de antimutagénesis y anticancerogénesis de los polifenoles del té sugieren que la inhibición de los tumores puede deberse tanto a mecanismos extracelulares como intracelulares, incluyendo la modulación del metabolismo, el bloqueo o la supresión, la modulación de los efectos de replicación y reparación del ADN, la promoción, la inhibición de la invasión y la metástasis, y la inducción de nuevos mecanismos.