Área de conocimiento: Naturopatía Descriptiva: «La influencia de los entornos urbanos naturales y de construcción en las medidas fisiológicas y psicológicas del estrés: un estudio piloto»

Beil, K., & Hanes, D. (2013). The influence of urban natural and built environments on physiological and psychological measures of stress—A pilot study. International Journal of Environmental Research and Public Health, 10(4), 1250-1267.

Los entornos dan forma a la salud y al bienestar, pero poca investigación ha investigado cómo los diferentes entornos ambientales del mundo real influyen en el conocido determinante de la salud conocido como estrés.

Utilizando un diseño experimental cruzado; este estudio piloto investigó el efecto de cuatro entornos urbanos en las medidas de estrés fisiológico y psicológico. Los participantes (N = 15) fueron expuestos en días separados a una de las cuatro configuraciones durante 20 minutos. Estos ajustes fueron designados como muy natural; En su mayoría naturales mayormente construido y muy construido.

El orden de visita a los cuatro ajustes se aleatorizó individualmente. Cortisol salival y alfa-amilasa; así como las medidas de autoinforme del estrés; fueron recogidos antes y después de la exposición a cada ajuste. El género fue incluido como variable en el análisis; y datos adicionales sobre la autoidentidad ambiental, el estrés preexistente y la percepción de restauración de los entornos se recopilaron como medidas de covarianza.

Las diferencias entre las configuraciones ambientales mostraron un mayor beneficio de la exposición a las configuraciones naturales en relación con las configuraciones construidas; medido por los cambios previos al post en la amilasa salival y el estrés autoinformado; Las diferencias fueron más significativas para las mujeres que para los hombres. La inclusión de las covariables en un análisis de regresión demostró un valor predictivo significativo de la capacidad de restauración percibida en estas medidas de estrés, lo que sugiere un posible nivel de mediación.

Estos datos sugieren que la exposición a ambientes naturales puede justificar una mayor investigación como un método de promoción de la salud para reducir el estrés.